|
Si prestamos atención, veremos que los periódicos, las revistas e incluso las publicidades televisivas, están llenas de anuncios referidos al sobrepeso. Se venden soluciones milagrosas, tratamientos acelerados, medicamentos de dudoso prestigio y toda clase de suplementos dietarios y pastillas para adelgazar que aseguran asombrosos resultados.
Evidentemente, bajar de peso no es tan simple. De otra forma, el mundo no sería cada vez mas obeso como en realidad lo es. La cuestión es que luchar contra la obesidad desde la perspectiva médica es tan difícil, que las personas con sobrepeso al no encontrar una solución a través de la medicina convencional, se lanzan a probar lo que sea, con tal de bajar esos kilos que tanto daño hacen, no solo en lo físico sino también en lo anímico y social.
Como primera medida cuando nos enfoquemos en el intento de bajar de peso, deberemos abandonar cualquier idea acerca de utilizar los métodos antes mencionados. Lo más indicado en todos los casos, es primero recurrir al médico, quien en la actualidad tiene algunas opciones farmacológicas (obviamente nada de anfetaminas, diuréticos ni laxantes) que pueden ser de gran ayuda en el camino hacia el peso saludable.
Más allá de ciertas excepciones, y contrario a lo que se suele creer, el principal factor de incidencia en el sobrepeso y la obesidad, es la alimentación. Por lo tanto, la segunda instancia del tratamiento será la visita al nutricionista. De acuerdo a nuestras características particulares, hábitos alimenticios, estado físico y peso que se deba eliminar, el profesional de la nutrición diseñará una dieta a medida de nuestras necesidades y conforme a los requerimientos nutricionales que aseguren una alimentación saludable y equilibrada.
Por último, y aunque en las primeras oportunidades pueda parecer una tortura, uno de los principales factores de recuperación física y reducción de la grasa corporal, es el ejercicio. Obviamente uno no debe lanzarse como loco a realizar extenuantes ejercicios, sino que debe comenzarse de menor a mayor y, en lo posible, a través de caminatas como primera opción. La idea es, primero, tonificar la musculatura y ablandar las articulaciones para luego ir aumentando la intensidad de los ejercicios.
Decididamente, la meta puede ser lejana, pero no imposible de alcanzar.
Artículos Relacionados:
|
|