|
En nuestro país, un fenómeno viene pisando con fuerza. Se trata de los jóvenes que concurren a sexólogos y urólogos en busca de una solución a su falta de deseo sexual y disfunción eréctil o impotencia sexual.
De acuerdo al reconocido sexólogo argentino Juan Carlos Kusnetzoff, "El 65% de las personas que acuden al servicio de sexología clínica del hospital de clínicas tiene entre 18 y 26 años", afirma. Esta anomalía se viene manifestando durante los últimos cinco años a ritmo agigantado. Kusnetzoff confirma, además, que en su cátedra libre de sexualidad de la facultad de medicina atiende 1500 pacientes, cuyos dos tercios son menores de 26 años. Gran parte de ellos, continúa, presentan dificultades eréctiles y de deseo sexual.
Ambas manifestaciones, en definitiva, se corresponden. Es decir, la flacidez del pene y la incapacidad de vigorizarlo producen en el hombre las pocas ganas de mantener encuentros sexuales, para no dejar al descubierto ante su pareja este trastorno físico, por vergüenza o miedo.
Sus motivos son bastante variados. Alcanzan factores orgánicos (infecciosos, neurológicos, vasculares, adictivos, etc), traumáticos y psicológicos (afectivos, ansiedad, culpa, eyaculación precoz, etc).
Durante los últimos años, la ciencia produjo una serie de soluciones a la problemática. El desarrollo de la droga Tadalafil, presentada como producto bajo el nombre de Cialia, estimula la irrigación sanguínea y, por ende, la del pene. Una mayor afluencia de sangre engrosa el miembro contrayendo, al mismo tiempo, las venas, impidiendo así la salida sangre.
El producto es parte de las ofertas rebajadas y puede adquirirse ingresando ala farmacia online.
Así de fácil, también, es su ingestión. Cialia se presenta en láminas mentoladas para depositar debajo de lengua. De rápida disolución, puede tomarse 30 minutos antes del coito y sus resultados se extienden por 12 horas. Por supuesto, que el pene no permanece erecto durante todo ese lapso, sino cuando es estimulado.
Este progreso de la tecnología farmacéutica, se corresponde con la vida moderna. Kusnetzoff recuerda que hasta hace una década existían consultas sobre impotencia sexual, pero en poblaciones de entre 30 y 75 años. Esto no significa que los más grandes hayan dejado de consultar, sino que, en proporción, hubo un avance de la franja juvenil.
Un estudio del centro médico de sexología y psiquiatría, cuyo presidente, Adrián Sapetti, también preside la sociedad argentina de sexualidad humana, destaca el crecimiento de la consulta en pacientes de entre 20 y 40 años en un 30%, durante el último año.
Es acertado inculcar en los jóvenes el consumo de fármacos como cialia, que permitan otorgarles mayor seguridad en su relación sexual, para revertir la carencia de deseo. Una de las cuestiones más importantes que destacan los profesionales, son las consultas por fobias y contrafobias, esto es, la evitación de las relaciones sexuales y la contracción de coitos no pensados ni reflexionados. Según ellos, la juventud transfiere parte de su libido en la profesión y el trabajo, a una velocidad y un nivel de estrés que los desvinculan de su sexualidad.
Artículos Relevantes:
|
|